El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en las mujeres
tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.
El cáncer es el resultado de mutaciones, o cambios anómalos,
en los genes que regulan el crecimiento de las células y las mantienen sanas.
Los genes se encuentran en el núcleo de las células, el cual actúa como la
"sala de control" de cada célula. Normalmente, las células del cuerpo
se renuevan mediante un proceso específico llamado crecimiento celular: las
células nuevas y sanas ocupan el lugar de las células viejas que mueren. Pero
con el paso del tiempo, las mutaciones pueden "activar" ciertos genes
y "desactivar" otros en una célula. La célula modificada adquiere la
capacidad de dividirse sin ningún tipo de control u orden, por lo que produce
más células iguales y genera un tumor.
Un tumor puede ser benigno (no es peligroso para la salud) o
maligno (es potencialmente peligroso). Los tumores benignos no son considerados
cancerosos: sus células tienen una apariencia casi normal, crecen lentamente y
no invaden tejidos próximos ni se propagan hacia otras partes del cuerpo. Los
tumores malignos son cancerosos. De no ser controladas, las células malignas
pueden propagarse más allá del tumor original hacia otras partes del cuerpo.
El término "cáncer de mama" hace referencia a un
tumor maligno que se ha desarrollado a partir de células mamarias.
Generalmente, el cáncer de mama se origina en las células de los lobulillos,
que son las glándulas productoras de leche, o en los conductos, que son las
vías que transportan la leche desde los lobulillos hasta el pezón. Con menos
frecuencia, el cáncer de mama puede originarse en los tejidos estromales, que
incluyen a los tejidos conjuntivos grasos y fibrosos de la mama.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario